Muchas veces las cosas que vives hacen que vayas creando un muro alrededor de tu corazón, con él te sientes fuerte y piensas que así nadie va conseguir que sufras que lo pases mal. Te haces la ilusión de que nadie va ser capaz de penetrar en él, pero en el fondo, detrás de ese muro, débil para que nos vamos a engañar hay un corazón que late y que aunque no queramos siente.
Entonces llega una persona, y empieza a pulular por tu vida, a intentar penetrar en ella, que se interesa por ti, por lo que haces, por lo que te interesa, por lo que te gusta. Empiezas a notar que ese corazón medio dormido empieza a latir más fuerte, aunque el muro ya convertido en murito no deja que se explaye. Te vas notando que empi
ezas a necesitar esa sensación, esa sonrisa cuando te levantas, cuando te acuerdas de esa persona.Sin darte cuenta esa persona se va haciendo importante para ti, y lo peor es que empiezas a necesitarla. Ese muro que habías hecho con tanto empeño y con el que te sentías fuerte, se va agrietando, empiezan a surgir grietas que te hacen vulnerable.
Esto no sería malo, nada malo, si esa persona las usara para intentar eliminarlas y no para dañarte. Cuando te das cuenta que esa persona tan solo te ha usado, sin importarle tus sentimientos, vuelves a crear ese muro. Muro que se hace más fuerte, más impenetrable si cabe. Hasta que llega un día que te das cuenta que usas palabras que antes te costaban decir por que para ti no tenían sentido usarlas cuando no las sentías. Palabras como te quiero, te deseo, te extraño empiezas a usarlas sin ton ni son, como si estuvieran vacías carentes del significado que deberían tener. Pero lo malo, es que debajo de ese muro, ahora fortalecido, sigue habiendo un corazón que late y que necesita sentir.Besos
Aunque parecerá una bobada siempre he identificado la vida como una pequeña estación de tren. Pero no de las de ahora, sino de esas que te puedes encontrar en algún pueblo recóndito, de aquellas que siguen conservando ese algo que las hace encantadoras y que te transportan a unos años que no he vivido. Con sus bancos de madera, con los pitidos de los trenes tanto al llegar como al irse, con ese reloj que se mantiene y que parece por que el no transcurre el tiempo.
En esa estación que es la vida, hay mucha clase de gente y de trenes. Los trenes los identifico con los caminos o las diferentes vidas que se pueden vivir dentro de una vida. Y la gente, hay de muchos tipos. Aquellos que no hacen más que subirse y bajarse del tren, sin saber muy bien si se quieren quedar en uno u otro, o que simplemente aún no han encontrado el suyo, aquel en el que se sientan acompañados y a gusto, donde al sentarse sientan que no quieren apearse. Luego los hay, suerte la suya, que han encontrado su tren y su compañía, y desean que el viaje nunca termine, por que se sienten dichosos de que sea así. Miran por la ventana y no ven ningún lugar mejor donde estar, y lo único que desean es que ese viaje continué y mirando a los ojos de su acompañante y saben que no hay otra manera mejor de viajar.
suben, y bajan. Se quedan Luego los hay...que no se suben al tren, sino que por miedo, dejan pasar uno, luego otro, hasta que así va pasando la vida. Alguna vez lo han intentado, y se han quedado un ratito, pero bruscamente les han apeado, algunos de ellos lo vuelven a intentar, e intentan subir, hasta que encuentran el suyo y se van. Pero hay otros que dejan de intentarlo, y ven como todos los demás suben y bajan. Allí sentados en un banco, esperando, si hacer nada y dejando pasar lo mismo su tren, en el que va su otra vida.
Bueno esta en pocas palabras es mi teoría, ahora me toca preguntar..y tu de cual de esa gente te identificas?...en mi caso, si obtengo respuesta a mi pregunta, prometo decir con quien me identifico.
Besos
Su voz me envuelve, me lleva a lugares que nunca pensé.
Me reconforta, me transporta donde está, a su lado, sintiendole cerca.
Y así me envuelve y hace que me pierda, que olvide quien soy,
Y cuando dejo de oirla me siento sola, vacia..y sin ti

Besos
Me he quedado un rato frente al teclado intentado saber como empezaría este post. Como dije en el primero tenía un post en mi cabeza que algún día debía escribir y hoy he empezado, pero no se si lo publicaré al menos hoy, por que quiero que este post transmita lo que siento y lo que sentí.
Aunque parece fácil tratar de escribir lo que sientes no siempre es fácil, al menos para mi.
Entraste en mi vida hace unos cuantos años ya, y definitivamente te has ido demasiado pronto, muy pronto. Una palabra que cuando pronuncio o pasa por mi mente, produce en mi un escalofrío que recorre todo mi cuerpo, nos alejo de ti sin más sin explicaciones, sin mediar palabras. Nos ha sumido en una tristeza que me imagino que cuando se pase los años menguara pero ahora esta inmersa en nuestros corazones.
Recuerdo esa sonrisa, tan picara, tan llena de vida, de cariño hacia nosotros, que lo único que podíamos hacer era responder con lo mismo con nuestro cariño. Compartimos contigo nuestra infancia, bueno en mi caso puedo decir que adolescencia ya que ve llevaba unos cuantos años contigo. Luego más tarde vi como te convertías en un adolescente y como intentabas con mi mediación llegar mas tarde. Recuerdo también tus abrazos, tu risa y tus ganas de comerte el mundo. Sabes? me hubiera gustado compartir contigo más y más cosas, pero esa maldita palabra no nos ha dejado. Viví contigo momentos de risa, de lloros...pero me hubiera gustado vivir más y más momentos, pero como he dicho no nos han dejado.
Sabes una cosa? cuando de repente se me pasa por la cabeza que ya no te veré más que ya no podré compartir nuestras cosas, me entra un dolor inmenso en mi corazón y no puedo evitar que mis ojos se llenen de lágrimas por ti y por mi. Siento rabia, rencor y siento que la vida es tan injusta..ese sentimiento lo vivimos juntos y ahora me toca vivirlo de nuevo pero si es posible con más rabia y con más dolor.
Solo puedo terminar esto diciendo que TE QUIERO y que jamás te olvidaré.
Besos