domingo, 16 de marzo de 2008

Una de imaginación


Entre en ese nuevo lugar, me sentía desplazada, no era mi sitio. Con mi mirada busque una cara amiga, alguien que me aportara una mejor sensación de la que sentía.
Me sentía fuera de lugar, allí sola, tomándome algo deprisa. Es como cuando te toca comer sola, no comes engulles, tratando que se pase cuanto antes el momento.
Levante mi mirada, y note como una sensación, que hizo que mi mirada girase de nuevo. Fue como un resorte, en el momento que vi esos ojos, los mios se quedaron parados.
Eran unos ojos azules intensos, que cuanto más los mirabas, más ganas te daban de sumergirte en ellos. Y así hice, sin retirar mi mirada, intenté adentrarme en ellos. Haciendo cabalas, intentando conocer al propietario de esos ojos con ellos. Con mi imaginación plantee unas hipótesis, seguramente erróneas. Fui bajando despacio con mi mirada, mi curiosidad me podía, quería saber algo más del dueño de esos ojos. Me encontré con una nariz, bien dimensionada y proporcionada. Después unos labios que esbozaban una sonrisa. Bonita sonrisa pensé. Sus ojos me trasmitieron una sensación de paz y su sonrisa una sensación de desasosiego. Me quede mirando un momento esa sonrisa, esos labios y de repente me vi acercándome a ellos, rozándolos con mis labios. Mi piel se erizó, al notarlos tan próximos. Mis ojos no dejaban de mirar los suyos, ahora tan cercanos, mientras sus manos se deslizaban por mi espalda. Ahora me sentía en otro lugar, tan lejos del que me encontraba. Algo alteraba ese momento, unas palabras lejanas, que se repetían con insistencia...Señorita desea algo más...me trajeron de un golpe seco. Volví mi mirada, buscándolo, no encontré esos ojos...igual es lo que deseaba que esos ojos poco desconocidos estuvieran, la imaginación juega a veces malas pasadas.

Besos

lunes, 10 de marzo de 2008

Por que si...



Vamos a pintarte otra vez , quiero dejarte reluciente, que nadie se de cuenta que has sido dañado. Te voy a dejar como nuevo, como antes de que ese que tu y yo sabemos entrara y te hiciera pupita. Ya se que aunque intentamos el cura sana...no pudimos hacer nada en ese momento.
Pero ahora es distinto verdad??..hemos dejado pasar el tiempo, reposar un poco nos ha venido bien.
Además nos apetece, a ti volver a relucir como nuevo, incluso mejor que antes y a mi oírte, sentirte. Y además no lo vas hacer por nada especial, sino por que si..por que nos da la gana a los dos, verdad?

Besos

jueves, 6 de marzo de 2008

Momentos te da la vida....

En la vida hay momentos para todo. Hay momentos en los que te sientes como una flor marchita, sin vida, decaída, donde todo o casi todo se te hace muy cuesta arriba. Son momentos en los que sientes que nada ni nadie puede darte esa chispa que haga que puedas quitar esa niebla que envuelve tu vida. Estos suelen llegar por distintos motivos, bien por que si o por que, suele ser lo habitual, alguien te defrauda. La vida te va dando esos golpecitos que hacen que vayas madurando o más bien haciendo que vaya desapareciendo esa inocencia, esa entrega sin limitaciones a las personas. Comienzas a desconfiar, a no darte por completo, a mantener siempre una cierta distancia que te permita ver las cosas mas fríamente, sin involucrarte demasiado, ya que así los golpes son menos fuertes.Pero no siempre es sencillo, por que queramos o no, somos personas y no roboces y las cosas duelen, que si duelen. Duele la indiferencia, que no cuenten contigo, que te utilicen, las palabras, la forma en que te tratan. Pero te vas haciendo fuerte, y todo eso lo respondes con la misma indiferencia, con un cierto toque de pasotismo, y en muy contadas ocasiones confías de las personas que te rodean, solo de aquellos que realmente permanecerán siempre a tu lado.
Tu escala de valores se altera,te vas haciendo más y más fuerte, y poco a poco esa niebla se va disipando.Te impones a ti misma como condición inalterable que nadie te va volver hacer sufrir, que sólo te darás aquellas personas que te aprecien, que te quieran,que te valoren tal y como eres sin limitaciones y que por supuesto quieran compartir contigo todo y el resto solo serán eso personas que pasarán por tu vida sin pena ni gloria.


Besos

sábado, 1 de marzo de 2008

Una noche


Sería tan bello que velases mis sueños. Quedarme dormida a tu lado, sintiendo tu presencia, tu calor, tu respiración. Abrir mis ojos en mitad de la noche, y observar como duermes. Quedarme así un buen rato, hasta que el sueño se apoderara de mi e ir cerrando los ojos con tu imagen en mi retina. Dormir tranquila al sentirte al lado.
Y en mitad de mis sueños, notar que alguien me observa, que cuida de mis sueños. Y en ese instante abrir mis ojos, quedarme en silencio mirando los tuyos. Diciéndolo todo con nuestros ojos, y sentirme en paz, tranquila.

Besos


martes, 26 de febrero de 2008

Por una sonrisa..un cielo


Solo para ti y un poquito para mi:
Cuando sientas que todo se desmorona..sonríe.
Cuando creas que ya no puedes más...sonríe.
Cuando creas que todo va de mal en peor...sonríe.
Cuando no tengas ganas de nada..sonríe.
Cuando pienses en rendirte..sonríe.
Por que recuerda, esa sonrisa no solo va dedicada a ti sino a todos los que están a tu alrededor apoyante, que seguro que seremos muchos.

Besos

domingo, 24 de febrero de 2008

Debilidades


Una vez más me sentí débil, no pude, o no quise. Me siento extraña, cuando te oigo me dejo llevar. Estaba decidida, incluso lo pensé un segundo antes, pero...
Y es que se que esto no tiene ningún sentido, cada vez se parece más a un juego de niños, divertido en algunos momentos, en otros no tanto, pero....
Se que es una búsqueda mutua, cada uno buscamos lo que nos interesa del otro, pero....
Sinceramente hay momentos que te necesito, necesito tu apoyo, saber que me escuchas, aunque cada vez estas menos, pero...
Tal vez no debería pensar tanto, sólo disfrutar sin más, pero....
pero..
pero.
Ves..no hay más que peros..

Besos

sábado, 23 de febrero de 2008

Necesidad


Necesito:
Una mano amiga.
Un beso en la mejilla.
Una palabra dulce.
Unos ojos en lo que poder reflejarme.
Un poquito de apoyo.
Una sonrisa.
Un sentirme acompañada, sin estarlo.
Un hombro donde esconderme cuando mis lágrimas afloren.

Tanto y a la vez tan poco...

Besos