
Estoy aquí frente a la ventana, mirando al horizonte, tratando de encontrar algo con mi mirada. Me adentro en mis pensamientos, estoy aquí sin estar. Me gustan esos momentos, esos momentos donde aunque rodeada de gente, estas sola sumida en tus pensamientos, en un lugar que nadie ve y te sientes a gusto.
Por tu mente pasan miles de momentos, de vivencias, de recuerdos. Recuerdos de la niñez donde nada o muy poco te preocupaba, donde todo era más sencillo, la vida transcurría entre juegos y risas y parecía que nada o muy poco podría cambiar. Tiempo donde lo que querías es hacerte mayor, para hacer cosas que en ese momento no podías hacer y donde parecía que el tiempo no pasaba, que transcurría demasiado despacio. Con esa ingenuidad, que te daba sentirte arropado, sentirte seguro y sin ser realmente conscientes de que la vida no siempre es sencilla.
Luego viene a tu cabeza, esa adolescencia loca, donde lo único que querias era divertirte. Donde empiezas a sentir cosas, y donde empiezas a darte cuenta que no todo es tan fácil. Tiempos donde tu sonrisa era permanente, donde cada día descubrias cosas nuevas, y donde comienzas a gozar de una limitada independencia que tanto anhelabas. Momentos en los que ya empiezas a tomar decisiones que afectaran a tu futuro.
Y de repente regresas al ahora, y sigues mirando por la ventana, buscando ese camino.
Por tu mente pasan miles de momentos, de vivencias, de recuerdos. Recuerdos de la niñez donde nada o muy poco te preocupaba, donde todo era más sencillo, la vida transcurría entre juegos y risas y parecía que nada o muy poco podría cambiar. Tiempo donde lo que querías es hacerte mayor, para hacer cosas que en ese momento no podías hacer y donde parecía que el tiempo no pasaba, que transcurría demasiado despacio. Con esa ingenuidad, que te daba sentirte arropado, sentirte seguro y sin ser realmente conscientes de que la vida no siempre es sencilla.
Luego viene a tu cabeza, esa adolescencia loca, donde lo único que querias era divertirte. Donde empiezas a sentir cosas, y donde empiezas a darte cuenta que no todo es tan fácil. Tiempos donde tu sonrisa era permanente, donde cada día descubrias cosas nuevas, y donde comienzas a gozar de una limitada independencia que tanto anhelabas. Momentos en los que ya empiezas a tomar decisiones que afectaran a tu futuro.
Y de repente regresas al ahora, y sigues mirando por la ventana, buscando ese camino.
Besos


No hay comentarios:
Publicar un comentario