viernes, 13 de junio de 2008

Recuerdame


La vio así, acurrucada, la observo en la distancia. Su cara, su cuerpo, sus manos, su pelo le llevo a un tiempo pasado. Volvió a oír el golpe en la puerta, el silencio de nuevo surco su cuerpo, y el arrepentimiento repiqueteaba en su cabeza.
Normalmente te das cuenta cuando ya es demasiado tarde, cuando los hechos están consumados y no hay vuelta atrás..pensaba mientras la observaba.
Se acurrucó su lado, quería verla más de cerca. Notó su respiración y ese olor, tan cercano y lejano a la vez, volvieron a su cabeza imágenes pasadas. Sus besos, sus caricias, el deseo mutuo. Observandola notó que unas ojeras pronunciadas recubrían sus ojos, y entonces noto una debilidad poco característica en ella.
No pudo resistirse, quería volver a sentir el tacto de su piel, acercó sus dedos a su brazo y deslizó suavemente las yemas de sus dedos. Esa que había surcado con sus dedos y sus labios, sin dejar ni un sólo centímetro, notando su calor, su suavidad...como lo estaba sintiendo ahora.
Sintió como el cuerpo de ella, que hasta ese momento había permanecido sin inmutarse, experimentaba cierto movimiento, sus párpados comenzaron a moverse, hasta que dejaron ver sus ojos. La miró, le miró....y ese cuerpo que hasta hacia unos instantes parecía tan real se desvaneció en la noche.

Besos

2 comentarios:

Belén dijo...

Cuando observas a alguien dormido, es impresionante el ver cómo todo se remueve...

Besicos

JuanMa dijo...

A veces los recuerdos son tan reales que duelen tanto como la primera vez.

Besos.