
Recuerda que no tengo nada que ofrecerte, solo un momento de pasión, de deseo. Tanto y a la vez tan poco. No creo que la cosa se repita, recuerda que los momentos fugaces, son eso, un instante.
Después intenta no pensar demasiado en mi, no quiero que surjan sentimientos, no me gustaría hacerte daño, ni que te ilusiones demasiado.
Seguramente no vuelvas a saber mucho más de mi, mantendré el contacto un tiempo prudencial, pero poco a poco iré desapareciendo de tu vida.
No te aferres a mi, tengo claro lo que quiero, aunque no te lo diga, pero se que tu lo intuyes y si no es así se que lo pasarás mal. Intenta olvidar mi caricias, mis besos, tus ganas, e incluso las palabras que te pido que me digas, y se que las dices en serio aunque también reconozco que te cuestan, por que para ti significan tanto.
Y recuerda, por mi parte es sólo eso...aunque sepa que para ti es algo más.
Que fácil serían las cosas, o que poco sufriríamos si nos pudiéramos adentrar en la mente de las personas y si todos actuáramos con la misma frialdad que actúan algunos y algunas.
Besos


3 comentarios:
Supongo que, si se deja claro desde el principio, no hay nada que objetar.
Pero aun así, en esas asimetrías siempre hay uno que lo pasa fatal...
Un beso.
Desde el momento en que procuras acariciar para dejar una sonrisa más allá de lo banal, ya existe algo más, cierta complicidad y ternura. La frialdad que describes no se me antoja humana.
Besos cálidos
Mery tenías días sin visitarte y casualmente pusimos la misma imagen y el contenido del post tiene la misma conclusión!
Genial casualidad... :)
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