Vio el nombre en la pantalla, y sus dedos reaccionaron por ella dando al botón de contestar. Un "hola" salió del auricular de su móvil y retumbo en su cabeza. Era su voz, esa voz que venía y se iba como tal cosa, esa voz que la martirizaba y a la vez deseaba. Ella respondió como si fuera un robot, y la voz comenzó a hablar aunque ella estaba tan lejos." Que tal te va? estaba por aquí cerca y me he dicho, voy a ver que hace, podríamos hablar hace tanto que no se de ti, subo y charlamos?", esas palabras surcaron en su oídos, pesadas como sin sentido, pero su cuerpo empezó a reaccionar, su corazón se aceleró y su cerebro se puso en funcionamiento.Su corazón decía que si, su cerebro que no, oía tan claramente a ambos, no supo cuanto tiempo permaneció en silencio pero un si rotundo la volvió a la realidad. Antes de poder finalizar la llamada, el timbre de su puerta sonaba estrepitosamente. Sin poder darse cuenta muy bien de lo que hacia abrió la puerta.Estaba allí, su cara, su sonrisa, su pelo, su cuerpo..se miraron, él se fue acercando a ella, y sin mediar palabras sus labios se encontraron. Su cerebro la martilleaba, con el mismo soniquete, no lo hagas, ya sabes lo que viene después, sabes las consecuencias..lo acallo de un plumazo, y se dejo llevar, necesitaba sus caricias, sus besos, todo lo que él sabía perfectamente darla. Y así hizo, disfrutar, sentir y hacer que él sintiera tanto o más que ella.
Continuará...
Besos


2 comentarios:
Genial!!! cuando suena mi teléfono no suelen ser sorpresas tan agradables :)
Besicos
Estaría bien que alguna vez corazón y cerebro estuvieran de acuerdo para variar...
Sigo encanchado.
Un beso.
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